Los nísperos son la fruta de la primavera por excelencia. Verlos en los expositores de las fruterías es como el anuncio del buen tiempo, del veranito que viene, de la riquísima fruta de hueso que es cada año más cara que el anterior.
El níspero (Eriobotrya japonica) es una fruta originaria del sur de China, desde donde se extendió a otras zonas de Asia y posteriormente a Europa. Su cultivo se popularizó especialmente en regiones mediterráneas como España, donde encontró un clima ideal para desarrollarse, sobre todo en la Comunidad Valenciana y Andalucía. Con el tiempo, esta fruta pasó de ser un cultivo apreciado en la antigüedad por sus usos medicinales a convertirse en un alimento habitual en primavera.
En cuanto a sus propiedades, el níspero destaca por ser una fruta rica en agua, lo que la hace especialmente refrescante y adecuada para los meses cálidos. Aporta vitamina C, vitaminas del grupo B y minerales como calcio, magnesio y potasio, este último muy abundante y beneficioso para el equilibrio hídrico del organismo. También contiene fibra soluble y pectina, que favorecen el tránsito intestinal y resultan útiles en la elaboración de mermeladas por su capacidad gelificante. Su bajo contenido calórico y su combinación de dulzor y acidez lo convierten en un alimento saludable y fácil de incorporar a la dieta.
Además, el níspero posee compuestos bioactivos como carotenos, taninos y flavonoides, que le confieren propiedades digestivas, diuréticas y depurativas. Estos componentes ayudan a regular el colesterol, la presión arterial y contribuyen al bienestar del sistema respiratorio. Su pulpa jugosa y aromática, junto con su versatilidad culinaria, lo hacen ideal para consumir fresco o en preparaciones como zumos, postres y mermeladas. https://amzn.to/4cUXgzB